viernes, 11 de abril de 2008

España entera fue azulona

Anoche se vivió en el coliseo de la localidad de Getafe uno de los encuentros más épicos de la historia del fútbol. El partido de vuelta de los cuartos de la UEFA se convirtió en un ardiente infierno que la fría lluvia sólo consiguió agravar.

El empate a tres goles arrancó de cuajo el sueño europeo a los de Laudrup y les regaló una nueva oportunidad al equipo alemán que deberán medirse a los rusos en las semifinales.

Pero el partido de ayer no significó ni mucho menos una caída sino más bien todo lo contario. El Getafe dio una buena lección de autoridad a través de la humildad de un equipo que ha ido haciéndose a sí mismo y que demostró lo que sabe hacer notablemente mejor que otros conjuntos: jugar al fútbol.

Anoche vimos a un equipo que se crecía con cada jugada peligrosa del equipo capitaneado por Khan. La expulsión del minuto 5 no pareció afectarles lo más mínimo. Para ellos funcionó como la famosa poción mágica que convertía en invencibles a aquel grupo de "irreductibles galos".

En la grada, Casillas y Raúl, aplaudiendo como los que más ante cada jugada de peligro de los azulones. Sin embargo, se leía en su rostro la sensación de que estaban disfrutando de un verdadero equipo de galácticos de uniforme azul sin ser ellos los que corrían sobre el césped.

Y es que España entera vibró, se emocióno,sufrió y lloró con el equipo del municipio madrileño. Un sueño que se desvaneció en el minuto 120. Pero durante esas dos horas, vimos en el campo a uno de los mejores equipos del mundo que hace un tiempo estaba en 2ªB.

miércoles, 9 de abril de 2008

Justicia divina

Fue uno de los primeros vídeos que conocí gracias a YouTube. Cuando le comentaba a Dani mi intención de ponerlo en el blog, me recordó que se lo enseñé el día que nos conocimos y que él, en correspondencia me enseñó la archiconocida caída de Edgar: otro de los grandes materiales audiovisuales que circulan por el frikerío de la red. El resultado fue una correspondencia de lágrimas de risa. Como dos antiguos indios que se comunican con señales de humo, uno de nuestros primeros mensajes entre mi cuñado y yo fue todo esto. Un presagio de todo lo que vendría con el tiempo.

Hoy me apetecía subir este vídeo. Estaba deseando hacerlo pero mi ética y mi moral en cierta medida me impedían compartirlo con vosotros. Pero qué coño, soy tan malote que os lo pongo. Sólo os indico que algunos lo consideran la prueba fehaciente de la existencia de Dios (de una manera bastante particular)


martes, 8 de abril de 2008

100 días

Hoy es el post número 100. Un centenar de días que he compartido con vosotros. Lamento no poder contaros en mi testimonio de hoy nada optimista.

Lo único destacable ha sido mi asistencia esta tarde, junto con mi jefe, a un seminario que organizaba la Unión Profesional sobre un tema que nos toca mucho a los periodistas: Los derechos de autor y la protección de datos en el ámbito de los gabinetes de comunicación. Allí me he sorprendido al encontrarme a una compañera de la facultad que trabajaba como periodista en la entidad que organizaba el evento. Hemos intercambiado tarjetas y pareceres acerca de nuestra labor.

Por lo demás, un auténtico y soberano día de mierda. El motivo es todo y nada a la vez.

Hasta mañana.

lunes, 7 de abril de 2008

¿Cuál es tu momento "Amelie"?

Amelie es mucho más que una película de culto dirigida por Jean-Pierre Jeunet y protagonizada por Audrey Tatou. Es también un excelente trabajo musical de mano del compositor Vann Tiersen. Pero también es algo más: es un canto y un bonito poema cinematográfico al placer que se encuentra en las cosas más bonitas y pequeñas de la vida.

Hoy ha sido un día bastante durillo en el trabajo. Hay días mejores que otros, está claro. Pero bueno, después de comer me apetecía darme un paseo por el centro en busca de algún pequeño placer que, como a Amelie, le diera la oportunidad de acostarse pensando: "qué bonito ha sido este momento hoy"

La película ya la adquirí hace bastante tiempo. No así su impresionante banda sonora, la cual he conseguido esta tarde después de haber visto una rebaja relámpago. Escribo estas líneas mientras escucho cada uno de sus sugerentes temas.

Venía de vuelta para casa dando un paseo. arecía que el espíritu de Amelie comenzaba a entrar en mi cabeza. He comenzado a entender el placer de lo cotidiano. Tanto es así que me he parado delante de una famosa panadería y me he llevado una gran palmera de chocolate para disfrutarla en casa, con un buen vaso de batido de vainilla. He encontrado un inmenso placer mientras, estando solo en casa, disfrutaba merendando al compás de la música de esta grandiosa película.

Amelie tenía otro pequeño placer: observar la cara de la gente durante la proyección de una película en una sala de cine. Yo también lo comparto y eso sentí mientras observaba, tímidamente como con miedo a ser descubierto, el rostro de Claudia el sábado por la noche cuando disfrutábamos de "El lago de los cisnes" en plena Gran Vía. Eso sí que fue otro momento "Amelie".

domingo, 6 de abril de 2008

Nuestra primera frikada en exteriores

Supongo que habréis visto el vídeo que puse ayer. Para muchos sería conocido, pero a lo mejor no tanto para otros. El caso es que hoy os presento nuestra propia versión del corto argentino del que os hablaba ayer.

Los mejores vídeos son los que se te ocurren en el momento. En esta ocasión, este nuevo homenaje empezó a rondar mi cabeza el viernes por la noche. Fue ayer sábado por la mañana cuando, mientras bajábamos a Buda, llevamos a cabo la grabación de la historia. El tiempo era inmejorable y teníamos que aprovechar la excelente luz que nos brindaba el día. Por la tarde, Dani y yo nos sentamos frente a mi ordenador y en 2 horas aproximadamente ya teníamos editado el montaje.

Que la disfrutéis tanto como nosotros a la hora de grabarlo.


sábado, 5 de abril de 2008

El vídeo original de nuestro siguiente homenaje

Actualizo hoy con bastante prisa porque me tengo que ir rápido, que he quedado a las 8. El motivo de estas prisas es la tarde de movie maker que he tenido con Dani. Hemos estado editando nuestro próximo video homenaje , dedicado al famoso corto argentino que os dejo al final del post.

En el mismo vemos a un jugador de golf bastante irritable acompañado de su caddy, un hombre candoroso y entrañable. El problema viene cuando al jugador se le empieza a complicar su apacible mañana de golf.

Disfrutadlo porque mañana habré subido nuestra versión a YouTube y lo compartiré con vosotros. Hasta entonces... ¡¡Con mucho amor!!

viernes, 4 de abril de 2008

La frase con la que una mujer mata

Hoy me apetecía poner una canción de Jarabe de Palo y os tengo que confesar que me ha resultado muy difícil escoger una de entre tantas joyas que tiene este grupo de músicos. Es una banda que tiene tantos seguidores como detractores. Yo pertenezco a ese público que les sigue. Me gustan mucho las letras que compone Pau Donés, llenas de sentimiento y experiencias propias. Y en la canción que nos ocupa hoy: sin duda, una verdad universal.

Todo el sector masculino que se acerca al Infierno de la Prensa no podrá estar en desacuerdo con la letra de esta canción. Todos conocemos de esa chica (en realidad más de una) que nos han rechazado porque prefería tenerte como amigo y que no quería estropear la bonita relación de amistad que teníais en ese momento. Yo hace mucho tiempo que dejé de amargarme por aquello hasta que me convencí de que tal reacción va en la genética femenina per se. A pesar de ello, siempre duele cuando te dicen.

Enfrentarte a esa frase es algo que hay que pasar en la vida, como la varicela o el típico catarro que te pilla todos los años. Eres consciente de que te va a llegar, así como igualmente sabes que con el tiempo te recuperas.

Este tema me pareció una de las grandes sorpresas que se incluía en el quinto álbum titulado: Un metro cuadrado, editado en el año 2004. Fue en el año pasado 2007 cuando lanzaron su último trabajo "Adelantando".

Traspasar esa barrera invisible que separa la amistad de "algo más" es una tarea verdaderamente complicada y que hay que llevar a cabo con mucho cuidado si no quieres verte arrastrado para siempre, de por vida a ese status de "imposible" para con una chica. Pero ese largo camino que lleva al Zen siempre merece la pena emprenderlo (Y eso sí que va en la genética masculina).

Porque si hay algo peor que ser un amigo para la chica que te gusta es, sin duda, ser un "gran amigo". Jarabe de Palo lo sabe y rinde un homenaje a todos aquellos que lo hemos pasado la etapa de ser menos que un amor y más que un amigo.


jueves, 3 de abril de 2008

La cámara, un arma letal

Me ha llamado la atención este poster publicitario que nos llega de manos del gobierno británico. No hace falta que explique un imagen que se supone está para que un ciudadano de cualquier clase social capte el mensaje.

La policía británica no tiene ningún apuro en etiquetar a todo aquel que disfruta haciendo fotos en una ciudad. Ya no basta con que nos impidan fotografiar en determinadas situaciones (a los periodistas nos tocan mucho las narices con eso) Cualquier policía que se encarga de custodiar un recinto debe de creer que cualquier tío; especialmente el típico turista que lleva camisa, pantalones cortos, calcetines blancos y cholas (chanclas, para mis lectores peninsulares) son susceptibles de cosas como, por ejemplo así a botepronto... ser terroristas.

Los artífices de esta idea alegan que un terrorista antes de ejecutar acciones brutales, generalmente, fotografían el lugar de la acción y estudiar el lugar desde diferentes puntos de vista. Bueno, os dejo con el texto literal de la justificación que da la policía londinense:

Miles de personas toman fotos todos los días. ¿Qué pasa si uno de ellos parece extraño? Los terroristas planifican los ataques sacando fotos y tomando notas acerca de las medidas de seguridad como la ubicación de las cámaras de circuito cerrado. Si ves a alguien haciendo eso, necesitamos saberlo. Deja que nuestros experimentados policías decidan las medidas que adoptar.

Más le valdría a la administración gastar el dinero público en verdaderas medidas para evitar atentados y no atacar al pobre turista que va tras un recuerdo gráfico de allí donde ha estado. Con mensajes como el de este cartel se hace un flaco favor al turismo y se insulta al sentido común.

miércoles, 2 de abril de 2008

La élite científica en cambio climático

Como os comentaba estos días, hoy he tenido otra salida de trabajo. En esta ocasión el motivo ha sido acudir a la inauguración del simposio (jornadas de conferencias pijas) que durante todo el día de hoy y de mañana se celebra en la fundación Ramón Areces, en Madrid titulado: "Evaluación crítica de las previsiones sobre el cambio climático: una perspectiva científica"

La de hoy era una perfecta oportunidad para probar mi objetivo nuevo. He de decir que he notado el cambio muy satisfactoriamente, pues desde lejos he podido capturar imágenes que con el otro objetivo hubiera sido totalmente imposible. Es una molestia menos para la gente ver a un fotógrafo ponerse pegado al conferenciante porque no le da el zoom todo lo que él querría.

A este simposio no acude cualquiera. A mi alrededor tenía a las principales personalidades del ámbito científico relacionadas con el cambio climático en su conjunto (geólogos, ambientólogos, biólogos, físicos, meteorólogos...) Muchos de ellos formaban parte de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Una parte importante del público podía presumir de estar en línea directa con el cuerpo de ministros o incluso con el Presidente del Gobierno.

Nunca había estado en el salón de actos de esta fundación pero últimamente me estoy especializando en este tipo de estancias. En concreto la de hoy era un sitio de lo más vetusto, sobrio, serio, todo muy bien enmoquetado pero con la pega de ser una enorme habitación especialmente oscura.

Respecto a los contenidos, me ha gustado especialmente una declaración pronunciada por el primer conferenciante (José Manuel Moreno Rodríguez) a mitad de su ponencia: "Aunque paremos ahora todas las chimeneas, los coches y todo aquello que favorece el calentamiento del planeta, llevamos tal inercia que el planeta seguiría aumentando su nivel térmico durante bastantes años, imaginaos si ni tan siquiera las reducimos"

Pues eso, lo que dicen los científicos: Que el planeta se va al carajo; y nosotros con él.

martes, 1 de abril de 2008

Aquel día en que el vicio pudo más que nosotros

Ayer se cumplían nada menos que 6 años de la foto que acompaña a este post. Por aquel entonces era un Domingo de Resurrección del año 2002 y el abajo firmante aún no había llegado a la mayoría de edad. En ese año yo cursaba mi 2º de Bachillerato en Toledo y en esa Semana Santa hicimos un viaje a Tenerife para ver a esos amigos que echaba mucho de menos y que no tenía en mi nueva vida.

Bueno, el caso es que ese día fue recordado en los medios de comunicación como una jornada negra para la isla de Tenerife en general, y para la capital de la misma en particular. El motivo: un inesperado tormentón que hizo saltar las máximas alertas de emergencia en la isla y que supuso enormes destrozos materiales de todo tipo.

Esa mañana había quedado con mis amigos, a los que hacía algunos meses que no veía, para hacer uno de nuestros típicos planes de cuando estaba allí; esto es, ir al cine por la mañana, comer todos juntos después y finalmente pasar la tarde haciendo cualquier otra cosa. Debido a la impuntualidad de algunos de ellos, no llegamos a la sesión acordada. Nos pusimos todos de acuerdo y decidimos invertir el plan, dejando el cine para la tarde. Bueno, la historia es que pasamos la mañana dando un paseo, hablando y demás... llegó la hora de comer y recuerdo que ese día nos pusimos bastante ciegos con las salchichas esas de un metro. Cuando terminamos de comer, salimos del restaurante...y comenzó a llover.

Esperamos en la puerta del sitio con la feliz intención de que remitiera la lluvia. Nada más lejos de la realidad. Las gotas caían con más y más fuerza sin visos de parar. Había que pensar algo, y pensarlo rápido pues no podíamos estar no se sabe cuántas horas de pie en la puerta de un local. Como pudimos, corrimos durante más o menos media hora hasta que alcanzamos uno de los cines, a rebosar de gente que se resguardaba de la lluvia. Decidimos quedarnos allí a ver si con un poco de suerte escampaba.

Y aquí es cuando viene lo mejor.

No dejaba de llover, sino más bien todo lo contrario, lo hacía con más fuerza y a lo lejos comenzaban a escucharse sirenas de ambulancias.

- No podemos quedarnos aquí sin saber cuando va a parar de llover- dije mientras un reguero de gotas de agua caía de mi cabeza.
- Podríamos meternos en el cine y hacer tiempo aquí mientras vemos una película- sugirió mi amiga Leticia.
- O también podríamos hacer todo lo que queda de camino a mi casa y estamos allí tranquilos, secos y echándonos un vicio con la consola- anuncié.

Es entonces cuando el grupo lo tuvo claro. Tres de ellos optaron por quedarse en el cine y los otros tres (Ruymán, Nacor y yo) apostamos por arriesgarnos y continuar un camino que iba a ser más complicado de lo que ya habíamos realizado.

Cuando el semáforo cambió a verde arrancamos una carrera como las que ya no recuerdo. La ropa cada vez nos pesaba más y el agua se nos había inundado los zapatos e incluso los calcetines. Corrimos, pidiendo tregua al agua que ya dolía cuando nos golpeaba. Descansamos bajo algún toldo que encontrábamos, hasta que llegamos a otro de los cines de la ciudad. Allí, accedimos al cuarto de baño y literalmente nos desnudamos. Nos quitamos toda la ropa. 3 tios en calzoncillos dentro de los baños de un cine secando zapatos, pantalones, camisetas... con un humilde secador de manos.

Cuando estuvo medianamente decente restaba lo peor: una subida hasta mi casa a contracorriente, haciendo frente a la fuerza del agua. Recuerdo la voz de alguno de los que esperaban a que dejara de llover, pidiéndonos que nos quedáramos y que no hiciéramos el tonto por ahí. Pero en mi casa esperaba la Nintendo 64, y eso es algo que el hombre del cine nunca podría comprender.

El camino de subida era, literalmente, un río. Nos metimos en charcos donde el agua nos llegaba más arriba de las rodillas, El agua arrastraba coches, tapas de alcantarilla, algún árbol salvajemente arrancado... y nosotros encaramados a alguna reja, o brincando con el fin de sortear los obstáculos. Nos llamó poderosamente la atención al llegar a un tramo donde la carretera hacía desnivel y formaba algo parecido a un lago. Esto produjo que todos los coches de la zona se hundieran. Sólo alcanzábamos a ver el techo del vehículo. Rodeando a estos, unos geíseres producidos por el reventón de alguna alcantarilla.

Finalmente, y completamente agotados, llegamos hasta mi portal donde, en las escaleras nos volvimos a quitar toda la ropa que nos pesaba mucho y abríamos la puerta para escurrir el agua de nuestra ropa como si fuera un estropajo de cocina.

Cinco minutos después y cinco pisos más arriba enchufamos la consola, y con una toalla encima nos pegamos unas cuantas horas de viciada mientras afuera se dibujaban relámpagos y se oían truenos, sirenas y agua, mucha agua.

¿Y qué pasó con nuestros amigos que se quedaron en el cine? Pues que se les fue la luz a mitad de la película y pasaron esa noche en un polideportivo con los de protección civil. Ellos no podían saber que si a nosotros nos hubiera pasado algo, habríamos hecho como Super Mario: perder alguna vida y continuar otra vez desde el principio de fase; pero claro: eso lo sabemos los que hemos jugado a los videojuegos.