miércoles, 20 de febrero de 2008

Esta noche la Luna desaparecerá

Creo que resulta difícil no enterarse de una noticia de este calibre cada vez que se aproxima. Parece que no existe más noticia en este planeta que ver un acontecimiento de estas características.

Lo tratan de vender siempre siguiendo el criterio de la exclusividad. Esto es, vender un acontecimiento que no es único de tal manera como si lo fuera. Cada vez que se acerca un eclipse, ya sea solar o lunar, enseguida salen los medios para decirnos que si es el último del milenio, del siglo, o de la década como es en este caso.

Cabe destacar la diferencia entre eclipse solar y lunar, pues es bastante común encontrar a gente que los confunde. Un eclipse es solar cuando dicho astro queda oculto por la Luna, que se pone entre la Tierra y el Sol, ocultando a este último. Esta madrugada estaremos ante un eclipse lunar; se produce cuando el planeta Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, haciendo invisible a nuestro satélite natural durante un tiempo.

Estos cachondos del trabajo querían mandarme a pasar la noche al Planetario de Madrid para cubrir la noticia en su totalidad. La "fiesta astronómica" comienza en torno a la una y media de la madrugada y finaliza alrededor de las seis y pico. El "climax" del asunto se producirá a las 04:02. La Luna permanecerá completamente invisible hasta casi las 05:00.

Por mi condición de becario, pude negarme a cubrir la noticia. A ver si para el siguiente eclipse, me pagan mejor como para que no me importe ir a escribir sobre el asunto y trasnochar rodeado de gente que no tiene otra cosa mejor que hacer.

Parece que son los propios medios de comunicación los que generan este tipo de acontecimientos astronómicos para ganarse unos buenos picos de audiencia. El contrapunto es que, a la hora en que se va a producir el eclipse, la competencia televisiva serán las cadenas porno locales.

¿Tenéis claro qué opción elegir?

martes, 19 de febrero de 2008

No subestiméis los platos verdes


Retomo el libro de recetas de Julius con un plato verde que me apetecía hoy; y como las ocasiones en las que me apetece comer verde no se dan con excesiva alevosía, merecía una mención en esta tribuna la siguiente receta tomada del libro de mi televisivo maestro: Tomates rellenos.

Como novedad, antes de ponerme a la faena, confeccioné un pequeño bodegón destinado a ser fotografiado antes de la transformación en un plato que, a pesar de su humilde apariencia, es capaz de dar de quitar el hambre al mismísimo Obélix.

Me han hecho falta un par de tomates maduros, media cebolla, una latita de atún, otra de maíz, unos pocos langostinos, mayonesa y algo de lechuga. No sé si la otra vez os lo dije pero recordarme que para la próxima me agencie un buen cuchillo, joder; que con el que tengo parece que estoy haciendoo cosquillas a la comida en lugar de cortarla. De estas cosas sólo se acuerda uno cuando esa herramienta se convierte en tu mejor amigo en platos algo más elaborados.

Comenzamos el asunto, delantal mediante, cortando el sombrero de los tomates para vaciar el contenido de los mismos con ayuda de una cuchara. Apartamos la pulpa que luego utilizaremos y dejamos los tomates huecos para introducir lo que preparamos a continuación.

Se pica la cebolla y los langostinos lo máximo que buenamente permita el puto cuchillo del cocinilla. Posteriormente se escurre la lata de atún junto con la de maíz para quitarle todo el líquido. Seguimos con un bol al que previamente metemos dos o tres cucharadas soperas de mayonesa y a lo que añadimos la pulpa del tomate, el maíz, la cebolla, el atún, y los langostinos. Todo esto lo mezclamos muy bien. Llegados a este punto ajustamos de sal a nuestro gusto.

Comienza el proceso de engordar los tomates con toda la mezcla que hemos preparado. Una vez rebose hasta los topes, se les vuelve a poner su sombrerito. Sólo queda preparar el plato con una cama de lechuga, remolacha, etc y poner los tomates encima.

El abajo firmante escribe esto tras verse en la necesidad de reposar irremediablemente tras su degustación. Con ese plato se acaba el hambre en África.

Ah, y en 27 minutos. Seguiremos mejorando.



lunes, 18 de febrero de 2008

La encontré con esta película

La semana pasada me compré esta película en el Fnac. Llevaba ya algún tiempo, desde el pasado febrero cuando fui a su estreno, deseando tenerla en mi colección particular de grandiosas películas.

La historia cumple el prototipo del sueño americano. Es la historia de un hombre hecho a sí mismo. Nos cuentan la vida de Chris Gardner que pasó de vendedor a domicilio, criando a su hijo sin techo donde cobijarse a convertirse en uno de los mayores filántropos de Wall Street gracias a su gran sentido de la responsabilidad, enorme sacrificio por salir adelante y un infinito amor hacia su hijo. La película está basada en el libro de memorias publicado por el mismo Gardner titulado de la misma manera que la película.

Ayer la volví a ver, pasado un año desde aquella tarde en el cine. Fue completamente inevitable; volví a llorar durante el transcurso de la bella historia que narra. Únicamente hace falta una historia basada en un hecho real a la que una pareja de actores como los dos protagonistas, llenan por completo la pantalla y de emoción a todo aquel que se detiene para ver tranquilamente esta joya que ha parido el cine. El propio Will Smith obtuvo la nominación a mejor actor de los Oscars 2007. Desgraciadamente no le fue concedido el premio; otra de las grandes injusticias de esa fiesta corrupta que es la gala de los Oscars. A pesar de ello, recomiendo su visionado a todo aquel que lea estas humildes líneas. Es seguro que verá la vida de otra manera.

La película nos recuerda que todos los problemas de este mundo tienen solución; que nunca hay que darse por vencido y que hay que creer en uno mismo. Pero sin duda el mensaje más visible en el largometraje es que gracias al amor de su hijo, un hombre tratará de alcanzar lo imposible.

Me quedo con una de las frases, en la que "Chris Gardner" reflexiona sobre la Felicidad: "¿Es que acaso la felicidad es eso que sólo podemos buscar y que en realidad jamás podemos lograr pase lo que pase?" Aún soy muy joven para responder a eso.

Lo que sí puedo saber con certeza es que al menos, durante cerca de dos horas, ayer estuve seguro de encontrarla.


domingo, 17 de febrero de 2008

Me sentí vivo anoche

Lamento no disponer de ninguna foto que pueda ilustrar o simbolizar de alguna manera la noche tan estupenda que pasé ayer. Anoche, el grupito de siempre, volvimos a salir por el Copérnico que a pesar de la ausencia de Laura y Dani, por un repentino dolor de estómago del componente del Mesa, se añadió Claudia por primera vez a la fiesta.

Javi, Bea, Claudia y yo estábamos en el sitio a la hora acordada. Faltaba Ana con su novio Jorge, además del incombustible Carlillos. Tras pasarse por el forro la puntualidad (más de una hora), los cuatro que estábamos pusimos rumbo al local donde íbamos a instalar el campamento.

Coincidimos en el local con una fiesta organizada por los alumnos de Sociología de la Complutense. Mejor, más ambiente. Tanto es así que las cortinas del local se abrieron no mucho rato después de estar nosotros ahí...dejando que la música nos poseyera.

Anoche tenía unas ganas inmensas de salir. Hacía mucho tiempo que no me descargaba bailando por la noche y quería sentirme vivo allí dentro. Esto no fue muy difícil de conseguir cuando, a pesar del retraso, aparecieron finalmente los tres miembros que quedaban. Pronto todos nos pusimos a bailar, motivados, sudando hasta que el cuerpo nos pedía líquido que íbamos a reponer a la barra. La música ayer fue bastante variada, no nos cansamos de ningún estilo que en otras ocasiones ya nos resultaba empachoso.

Volvimos a intentar pedir el Mesa. El tema es que no nos sorprendió nada la reacción del dj. Primero nos dijo que no aceptaban ya peticiones de la gente. No obstante nos preguntó la canción que queríamos. "El mesa que más aplauda" dijimos. "No la tengo"- respondió el dj a la vez que le crecía la nariz como a Pinocho. "Pero si la hemos escuchado aquí alguna vez" dijo Javi. "Pues conmigo no sería" En fin, lamentable.

Pasaron las horas y decidimos que Bea y Claudia volvieran a intentarlo. Curiosamente la respuesta ante las dos chicas fue "Ok, a ver si lo encuentro por aquí y lo pongo". Desgraciadamente al final se ve que no la encontró. El dj debió pensar que sería mejor opción poner temas de techno adaptados al reggeaton, pues es lo que hizo.

El caso es que ya cuando la música estaba derivando al gitaneo propio de "Jennys y Jonahs" nos fuimos de allí. A la salida uno de los puertas del local me paró para darme una consumición gratis para la próxima vez que apareciera por allí.

Acompañé a Claudia a su casa y, volviendo a ser consciente del dolor de pies que tenía, puse rumbo a mi cama.

Hogar, dulce hogar.

sábado, 16 de febrero de 2008

Donar para reciclar

Hemos vuelto hace un rato de Toledo, donde hemos celebrado el cumpleaños de mi hermano. En el trayecto en el tren de cercanías, Luci me ha llamado la atención acerca de un pequeño cartel pegado a una de las paredes del convoy.

Se trataba de la publicidad de una iniciativa promovida por Renfe y los principales diarios gratuitos (20minutos, ADN, Metro y Qué) que consiste en promover un poco el civismo de los miles de viajeros que todos los días transitan por vagones y estaciones.

La idea estriba en que se han habilitado unos puntos en forma de expositores de dos metros de alto con numerosos bolsillos donde el usuario deposita el periódico que ya ha leído, dispuesto para ser nuevamente usado por otro viajero.
Al parecer, se han establecido 32 puntos donde se puede ejercer tal labor. Un número claramente insuficiente para una red de transporte tan inmensa como es la de Madrid. Tanto es así que, por lo visto, la medida lleva puesta en funcionamiento alrededor de cuatro meses y el abajo firmante no se había ni enterado.

La medida me parece buena, pero insuficiente si no se incentiva más a la gente con algo más que "sloganes". Parece que la imagen de unos trenes y unas estaciones repletas de restos y sucios periodicos no se va a eliminar así como así.

Pero claro, si la gente que va con tanta prisa no recicla ni los propios envases que tira, qué importa un vulgar trozo de papel. El que quiera leerlo, que lo recoja del suelo o de la basura, como actualmente se sigue haciendo con la medida en la calle durante meses.


viernes, 15 de febrero de 2008

Cuando éramos jóvenes

Hoy me refiero a una canción que últimamente me está transmitiendo un mensaje: no sé y desconozco cuál era la idea principal de "The Killers" a la hora de escribir el tema "When you were young". Lo que sé es lo que a mí me transmite.

Esta canción es la tercera dentro de su segundo trabajo: Sam´s town que data de octubre de 2006. Este tema estuvo nominado a los premios Grammy 2007 como mejor canción de rock.

No deja de ser una opinión personal, pero esta canción me recuerda una lección que nos da la vida: Evolucionar (sí, pero no de la misma manera que los Pokemon) Evolucionar forma parte de la gran aventura de la vida y esta canción me hace tener presente todos los buenos momentos del pasado.

Escuchar esto me hace tener presente que sigo cambiando cada día, que voy madurando, pero que nunca debo olvidar del sitio que provengo. Debo estar en sintonía con mi naturaleza, pero adaptándome a las nuevas situaciones que se me vienen por delante, que en mis próximos años serán muchas y de diferente calibre.

Que la disfrutéis; con que os transmita un sentimiento, esta canción ya merece la pena.


jueves, 14 de febrero de 2008

Fotografiando "el Planeta Tierra"

Pensaba escribir algunas reflexiones a "vuelapluma" sobre el día de San Valentín, entre otros santos como San Cirilo, lo que pasa que este último es menos conocido y por tanto, menos comercial; pero no.

Hoy en el trabajo hemos estado poniéndonos al día de los eventos relacionados con la ciencia y demás que pueden ser de interés para el Colegio. Entre los mismos hemos dado con una exposición itinerante cuyo nombre es "Planeta Tierra" y que comienza en Madrid. Se crea con motivo de la conmemoración del Año Internacional del Planeta Tierra en este 2008.


"¿Quieres pasarte un rato por allí esta tarde y nos traes unas fotos mañana?" me dijo Mr. Fantástico. Y entre eso y que yo, por otro lado, acepto ir a cualquier sitio que me propongan...pues accedí.

Se celebra en el Jardín Botánico de la UCM. Me llamó la atención encontrarme ante una carpa tan sumamente pequeña. Dentro de la misma me presenté como periodista y les pregunté si podía tomar algunas fotos para publicarlas en el portal web que tiene el Colegio. Los encargados, unos solidarios encantadores no me pusieron problemas y me puse manos a la obra.

Es de una divulgación muy básica, más orientada a los chavales de colegios o institutos que para un público más adulto. El recinto se divide en cuatro áreas: La primera es un simulador 3d, una sala de simulación, una recreación de una cueva volcánica y una última estancia con los típicos carteles y paneles informativos cuyo denominador común era informar al público de todos los efectos que tiene el ser humano sobre el medio ambiente. El caso es que me quedé durante un rato haciendo fotos a todas las estancias.

Finalmente, agarré todos mis bártulos y me fui, pero no de vacío; me acompañaban una docena de pegatinas para recordar a la gente que no tire el agua, una alfombra de ratón con forma de planeta Tierra y una chapita con el logo de la exposición.

Oye, que te quiten lo bailao...

miércoles, 13 de febrero de 2008

Hoy hago de turista en Plaza España

Puesto que tras finalizar mi último examen, y a la espera de saber la nota que me convertirá en un periodista licenciado, se ha abierto ante mí un mundo que consiste en trabajo a media jornada por la mañana rodeado de los físicos y unas tardes enteramente libres.

Hoy, como la de ayer y la de mañana ha sido de esas tardes. Después de pasarme por casa de Claudia decidí irme al centro con la cámara bajo el brazo a intentar cacharrear un poco con las funciones más técnicas -a pesar de que la meteorología hoy no acompañaba para nada. Me he dado cuenta de que es una cámara que ofrece una barbaridad de posiblidades si se saben explotar. Eso es lo que yo pretendo y que estoy seguro que conseguiré con el aprendizaje de la teoría y todo mi hacer práctico.

Hacer fotos y las pruebas en casa de uno está bien al principio, pero todo tiene un límite. Hoy necesitaba salir por ahí a disfrutar de esta afición que cada vez va más ligada al trabajo. Dicho y hecho me pegué un paseo hasta Plaza España, donde me dediqué a fotografiar varios motivos. El ejemplo que os pongo arriba es de una de las estatuas de la fuente principal. Me dediqué hoy a probar el mismo motivo con diferentes valores de apertura y velocidad. Eché de menos un buen trípode para evitar la trepidación con velocidades de exposición lentas (las más apropiadas para lograr el movimiento del agua)

Así estuve bastante rato, no me moví mucho. No puedo recordar la de gente que se acercaba al abajo firmante con un "disculpa, ¿podrías...?" a la vez que me mostraban su cámara de bolsillo. "Claro, no hay problema" respondí. Al fin y al cabo para eso estábamos todos allí.

El problema vino cuando el cielo se siguió nublando y la temperatura comenzó a bajar. Hacía frío, coño, mucho frío. Replegué todo el equipo y tras pasarme por mi segunda casa -el Fnac- volví (en metro) hacia el dulce calor del hogar.

Y tras ponerme cómodo, pensé: "Venga, a actualizar el blog"

martes, 12 de febrero de 2008

Cuando matar es tan fácil como respirar

Justo acabo de entrar por la puerta de casa después de haber asistido, junto con Laura y Dani, a una sesión de cine con la cuarta entrega de la saga de Rambo. No puedo estar más motivado mientras escribo estas líneas.

"John Rambo", como se titula la película es un largometraje que no decepciona a nadie, situándose como mínimo al nivel de las otras tres entregas. Los puristas quizá prefieran la primera, no lo discuto; pero de lo que no cabe duda es que los años no parecen haber pasado por Stallone a la hora de interpretar otra vez al tan carismático ex-militar.

La película es dura, muy dura. No obstante, todos los espectadores disfrutábamos con cada una de las muertes que se producían si eran causadas por Rambo. En esta ocasión el conflicto se centra en Birmania. Es el bueno contra los malos (muchísimos birmanos en esta entrega); un superhéroe que no necesita poderes sobrenaturales. Un machete resulta suficiente para empezar y terminar la misión. No quiero destripar nada acerca de las mejores escenas de la peli, lo único que digo es que cumle con todo lo que la gente espera y, lo más importante, desea ver.

Cumple con todas las expectativas. Tiene algunos guiños a los fans de las anteriores películas a través de una serie de flashbacks que rememoran acontecimientos pasados. El protagonista habla poco, muy poco; pero cuando lo hace, suelta frases que permanecerán en la memoria de aquellos que estábamos sentados frente a la gran pantalla.

He de decir que en pocas películas sale uno tan motivado. Sentí esta misma sensación al finalizar la película de "300", y también la cuarta entrega de "Jungla de Cristal". Las manos ansían chocar contra ellas frenéticamente para producir merecidos aplausos ante escenas tan apoteósicas como las presentes en la película.

Antes de finalizar me gustaría referirme a una anécdota que nos ha pasado en la sala del cine, antes de la proyección. Como hoy es martes, había muchísimos mayores de 60 años a los que el cine les sale sólo por 1 euro. Pues bien, ante una película como la de hoy no podía esperarse mucha afluencia de gente madura. No obstante, nos hemos encontrado con un abuelo (bastante mayor) que estaba, si cabe, más motivado que nosotros. Emulando sendas metralletas por cada mano, apuntaba a toda la sala y luego se acercó para compartir con Dani, Laura y el abajo firmante su pasión acerca de este gran actor al que consideró como "el más grande en estas películas".

Y es que tiene razón. Como dice el refrán: "Del viejo, el consejo"

lunes, 11 de febrero de 2008

Dave Hill: Un mago del tratamiento fotográfico

Leo en uno de mis blogs habituales, Xataka Foto, al que aprovecho para decir que me encanta como página, en especial sus entregas acerca del curso fotográfico. Leyendo en la misma me encuentro con que hablan de Dave Hill, un joven artista norteamericano que está revolucionando el tratamiento fotográfico digital con el efecto Dave Hill. Sí, como él mismo.

A través de una cuidada disposición de diferentes fotografías, que junto con una mimada labor de ajustes en contrastes, filtros, perspectivas y otras variables, es capaz de conseguir efectos tan curiosos como el ejemplo que os pongo arriba.

Estas "fotos" están a medio camino entre la fotografía pura y la ilustración. Las fronteras entre las mismas quedan difusas a la vista de estas obras de arte. No voy a entrar en el debate que hay abierto desde hace años sobre la legitimidad del retocamiento fotográfico a través del archiconocido programa informático de Adobe.

En su página web tiene colgadas muchas más muestras de las que esta es únicamente una muestra de la calidad que destila. Además, por la red hay algunos tutoriales con los resultados que se pueden obtener tras aplicar el efecto Dave Hill. Yo ya lo estoy probando con algunas fotos propias y os aseguro que es una gozada.

Y no quería despedirme sin recordaros que miréis la imagen de arriba y penséis:

¡Cómo te queremos Rey Misterio!